LA IMPORTANCIA DEL CUERPO
¿Pueden los problemas psicológicos reflejarse en el cuerpo y viceversa? No solo pueden, sino que es algo muy común.
Separar el cuerpo de la mente en terapia es dejar de lado una parte fundamental del problema.
El cuerpo recuerda: tu cuerpo guarda memorias emocionales en forma de tensión, dolor o sensaciones.
Síntomas físicos de las emociones: la ansiedad o el estrés pueden acabar manifestándose en problemas como migrañas, problemas digestivos u otras somatizaciones. ¿Has sentido alguna vez presión en el pecho o un nudo en el estómago? Es tu cuerpo recordándote algo.
La respiración: algo tan básico como respirar puede ayudarte a manejar determinadas emociones. Puede ser una herramienta clave en terapia.
Movimiento para desbloquear: movernos como forma de liberar emociones: bailando, practicando algún deporte o simplemente caminando. Poner nuestro cuerpo en movimiento puede ayudarnos mucho.
Aumentar consciencia: mejorar la conexión entre nuestra mente y nuestro cuerpo ayuda a que seamos más conscientes de la relación entre los dos y de su importancia para nuestro bienestar.
Efectos tangibles: el cuerpo será también un medidor de tu progreso en terapia. Irás notando las mejoras físicas a la par que las psicológicas.
El lenguaje del cuerpo: a veces las palabras no son suficientes para expresar lo que sentimos. Las sensaciones corporales nos ayudan a explorar emociones más profundas.