Psicóloga Julia Gómez

MIGRACIONES

Podemos pensar que migrar solo implica cambiar de país, pero este proceso lleva consigo una serie de cambios muy profundos a nivel de identidad, vínculos, cultura y sentido de pertenencia.

También tenemos que tener en cuenta que todos los procesos migratorios comparten una serie de características pero las dificultades a las que se enfrentan los que migran, no son las mismas ni de lejos.

¿Hablamos de esto?

  1. El “duelo”: hay teorías que hablan del “duelo migratorio” para referirse a las pérdidas que tienen los migrantes: familia, tierra, lengua, rutinas…A diferencia de otros duelos, lo que hemos perdido no desaparece, sigue estando en algún lugar, lejos, pero existiendo. Esto, y la asociación de la migración con la mejora, complica su cierre. 
  2. Impacto psicológico: las pérdidas, la división entre dos mundos, la constante adaptación o las múltiples barreras a las que se enfrenta una persona migrante, pueden provocar depresión, ansiedad, insomnio, estrés postraumático o incluso crisis de identidad. Todos estos factores pueden dar lugar también a un agotamiento emocional.
  3. El contexto: sabemos que estas personas no son siempre bien recibidas en los países a los que migran. Las políticas migratorias, el racismo, la xenofobia y la precariedad que viven aumenta el sufrimiento. Vivir en una situación de supervivencia continua solo empeora su bienestar psicológico.
  4. Abordaje de la psicología: la migración no ha sido muy considerada por los enfoques clásicos. Por suerte, las nuevas corrientes ofrecen una mirada más respetuosa y que tiene en cuenta el contexto. Esta corrientes proponen entender a las personas desde su historia migratoria, su cultura y su red, y reconocen las múltiples identidades en juego.
  5. Corrientes:  
    • Psicología transcultural: atiende desde la diversidad cultural y sin patologizarla.
    • Psicología sistémica: analiza el impacto en la familia migrante y sus vínculos.
    • Psicología comunitaria: trabaja desde lo colectivo y lo social.

      6. Que ofrecer: desde la psicología estaría bien ofrecer espacios seguros de no juicio y desde un enfoque sensible con otras culturas. Terapias en el idioma materno de las personas. Reconocimiento de la dureza de las historias. Y que todo esto se acompañara de apoyo legal, acompañamiento psicosocial, etc. 

       7. Ampliar la mirada: como sociedad necesitamos ver más allá de las personas conocer sus historias y como han llegado  hasta aquí es fundamental para poder empatizar, acoger, ayudar…y sobre todo para entender que tú y yo en una            situación similar habríamos hecho lo mismo y el dolor que eso nos habría supuesto.

En un momento como el actual, con las migraciones en boca de todxs, desde la psicología deberíamos ser capaces de ofrecer un oído amigo, sin juicios y que se capaz realmente de ponerse en la piel de personas que han perdido tanto en el duro camino de migrar.

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