Psicóloga Julia Gómez

LA SOCIEDAD DEL CANSANCIO

El libro “la sociedad del cansancio” del filósofo Byung-Chul Han, nos presenta una idea que debería darnos que pensar. en resumen nos dice que hemos pasado de que nos exploten a explotarnos nosotrxs mismxs desde dentro.

¿Has tenido alguna vez esta sensación? Vamos a ver con más detalles que idea nos quiere trasmitir el autor.

 

  1. ¿De qué va el libro?: este breve ensayo, analiza como la sociedad ha pasado de la obediencia al rendimiento. Ya no vivimos bajo el lema del “no debes” sino bajo el “tú puedes”. Por bonito que suene, este lema nos está llevando a autoexplotarnos hasta quemarnos. 

  2. El sujeto del rendimiento: nos hemos convertido en nuestra propia empresa, nuestro propix jefx y empleadx a la vez. Nos exigimos éxito, productividad y motivación constante. El lema “puedes con todo” se ha vuelto una losa invisible pero muy pesada, que nos lleva a no descansar y a sentir culpa por no rendir “lo suficiente”.

  3. Positividad tóxica: el mundo en general, y más especialmente, el mundo de las RRSS nos insta a que todo tiene que ser positivo, mostrar éxito, “vibrar alto”… Hay poco espacio para la tristeza, los errores o la pausa. La presión constante por ser felices hace que nos volvamos intolerantes al malestar, al silencio…a nuestra humanidad. 

  4. El cuerpo y la mente: a diferencia de otras épocas, nuestro cuerpo ya no se agota por el trabajo físico, sino por saturación mental y emocional. Vivimos hipervigilantes: dormimos mal, descansamos peor aún y no desconectamos, y aún así nos sentimos culpables si no somos “productivxs”. 

  5. Las enfermedades del rendimiento: el autor habla de las enfermedades del yo hiperactivo: 

    • Burnout
    • Depresión
    • Trastornos de la atención
    • Agotamiento emocional 
  6. El trabajo como identidad: para muchas personas su valía se mide por lo que hace, lo que produce. No poder responder a la pregunta “¿a qué te dedicas?” puede generar ansiedad, miedo al fracaso o la sensación de no ser una parte productiva de la sociedad. «Es médicx”, como parte de tu personalidad (lo que eres), no como parte de tu trabajo.

  7. El descanso como acto político: el autor revindica el descanso como un acto de rebeldía en una cultura que exige solo producción. El silencio, la lentitud, aburrirse…todas esas cosas que el sistema rechaza, son las que nos ayudaran a estar mejor. El descanso no debería ser un lujo, y menos un lujo del que nos privemos nosotrxs mismxs.

No se trata solo de gestionar el estrés, sino de plantearnos de donde proviene y que lo produce. Debemos revisar nuestras creencias sobre que es el éxito, la valía o el tiempo. 

¿Te animas a bajar un par de marchas y disfrutar de las cosas a fuego lento?

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