Psicóloga Julia Gómez

INTELIGENCIA Y ¿AMOR ARTIFICIAL?

Si viste la película “Her” seguro que en su día pensaste que era una locura que un hombre se enamorara de un sistema operativo, que lo escuchaba, le respondía y “lo entendía”. Con la llegada de la inteligencia artificial a nuestras vidas, nos encontramos más cerca que nunca de esta realidad.

Pero ¿puede el algoritmo realmente entendernos? Analizamos el fenómeno de la IA y como podría afectar a la psicología.

  1. IA y salud mental: aunque ya se está utilizando la inteligencia artificial en apps de bienestar o asistentes virtuales “psicológicos”, parece lejano poder sustituir la relación terapéutica humana por una digital, aunque como decíamos de la película “Her”, todo parece lejano, hasta que llega!

  2. La ilusión de ser escuchados: las conversaciones que podamos mantener con una IA no dejan de ser una simulación de escucha. Puedes sentirte escuchado, pero realmente la máquina lo que hace es contestar. No empatiza ni siente. responde a lo que le preguntas, y esto puede ser muy útil para obtener información pero no para tener una relación, y menos terapéutica.

  3. Normalizar hablar con las máquinas: si comenzamos a confiar nuestras emociones a un sistema automatizado, corremos el riesgo de perder habilidades básicas para nuestra relación con los demás humanos. Una IA no se conmueve, no tiene una historia, ni un cuerpo, ni una ética afectiva. Una IA no se vincula, por lo que para ti será también complicado hacerlo.

  4. El vínculo: una IA puede programarse para ofrecer palabras que te consuelen, pero no puede acompañarte en un proceso que conlleve sostener procesos emocionales complejos como podría ser un duelo, un trauma o la construcción de una identidad.

  5. ¿Por qué la preferimos?: que la terapia sea costosa, limitada y en ciertas sociedades sea aún un tema tabú, puede hacer que la IA se presente como una respuesta rápida, fácil y que está disponible 24/7. También cada día más, nuestra soledad es mayor, por lo que saber que hay “alguien” con quien intercambiar unas palabras puede ofrecernos cierto consuelo.

  6. ¿Es más fácil?: puede que también la prefiramos porque no nos lleva la contraria, no discute, no te confronta con otras realidades. Pero por más cómodo que sea, está muy lejos de poder ayudarte en un momento en el que tengas que trasformar determinados aspectos, y no creo que sea sano en general.

  7. ¿Qué opina la IA?: si le preguntas a Chat GPT si la IA puede sustituir a un psicólogo esta es su respuesta: “Esa es una pregunta muy importante y profunda. La respuesta corta es: no, la IA no puede sustituir a un psicólogo humano, aunque puede cumplir algunos roles complementarios en ciertos contextos.” Parece que ella lo tiene claro, pero ¿y nosotrxs?

En resumen, la IA puede ser un complemento en el caso de la terapia y una buena solución a la búsqueda de información. Pero está muy lejos todavía de vincularse, de emocionarse o de poder empatizar… ¿o no?

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