TRASTORNO BIPOLAR
Si has escuchado alguna vez hablar del trastorno bipolar, habrás pensado en cambios de humor constantes. En ir de la felicidad a la tristeza en muy poco tiempo.
Esta es la base de este trastorno, pero vamos a ver que implicaciones tiene para lxs que conviven con el y desde donde trabaja la psicología con estas personas.
¿Qué es?: El trastorno bipolar se caracteriza por alternar fases de manía y depresión. Durante la manía la persona puede sentirse eufórica, hiperactiva o impulsiva. Sin embargo, durante el periodo de depresión, predominan el cansancio, la tristeza o la desesperanza. No son simples cambios de humor, estos episodios pueden durar días o semanas y tienen un impacto fuerte en el día a día de quien lo vive.
Síntomas
- Fase maníaca:
- Euforia excesiva
- Irritabilidad
- Verborrea
- Poca necesidad de dormir
- Ideas de grandiosidad
- Impulsividad
- Fase depresiva:
- Tristeza profunda
- Fatiga
- Insomnio o hipersomnia
- Sentimientos de inutilidad
- Pérdida de interés
- Fase maníaca:
Prevalencia: El trastorno bipolar suele aparecer entre los 15 y los 30 años, aunque puede diagnosticarse más tarde. Se da en los dos géneros por igual, aunque en alguno de sus tipos es más frecuente en mujeres.
Vida diaria: Los cambios que se producen en estas personas, suelen ser difíciles de prever, lo cual genera miedo, culpa y aislamiento, en muchos casos. Se ven afectadas diferentes ámbitos de la vida diaria debido a la incapacidad de establecer rutinas estables.
Terapia: El tratamiento de las personas con trastorno bipolar suele estar bastante medicalizado. Se utilizan psicofármacos como antidepresivos o antipsicóticos. Por otra parte, del lado de la psicoterapia, se trabaja normalmente desde la corriente cognitivo-conductual y desde la psicoeducación.
Técnicas: Además de la terapia conversacional, se suelen utilizar técnicas como:
- Registros del estado de ánimo, con la intención de detectar cambios tempranos.
- Técnicas de relajación y mindfulness para reducir el estrés.
- Grupos de ayuda mutua.
Estigmas: Como cualquier otro problema de salud mental, el trastorno bipolar tiene asociados una serie de estigmas que catalogan a las personas como “inestables” o “exageradas”. Dar visibilidad a este tipo de problemas y hablar de ellos de manera objetiva, hace que podamos trabajar en contra de estos prejuicios que hacen flaco favor a las personas que lo viven.
¿Qué idea tenías de este trastorno? Espero que este post te haya aportado claridad y te anime a investigar más para poder hablar de salud mental sin sensacionalismo ni prejuicios.
Porque detrás de cada etiqueta hay una persona que probablemente necesita ser escuchada, no catalogada más.