ACT
(Terapia de aceptación y compromiso)
¿Has intentado alguna vez dejar de sentir algo y has acabado potenciando este sentimiento o sensación?
La terapia de aceptación y compromiso (ACT) parte de la idea de que el objetivo no sea sentirte todo el tiempo bien, sino aprender a sentirte bien incluso cuando no todo está en orden.
En vez de pelear con lo que sentimos, nos invita a entenderlo. ¿Te apetece conocer más esta teoría? Vamos allá!
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¿Qué es?: Sus siglas “ACT” llaman a la acción. Se basa en la aceptación de pensamientos y emociones que puedan resultarnos incómodas y a comprometernos con acciones que reflejen lo que nos importa realmente. El objetivo es convivir con el malestar sin que este te bloquee.
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Técnicas: A parte de la terapia conversacional, la ACT usa herramientas como:
- Mindfullness: para observar los pensamientos sin engancharnos a ellos
- Defusión cognitiva: dejar de creer todo lo que pensamos
- Clarificación de valores: lo que de verdad importa
- Aceptación emocional
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Ámbitos de aplicación: Esta teoría tiene muy buenos resultados en problemas de ansiedad, ataques de pánico, depresión, estrés laboral, trastornos de la conducta alimentaria, duelos y dolores crónicos. Si sientes que lo has probado todo y sigues estancadx, puede ser tu opción.
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Dejar de luchar: A diferencia de otras corrientes, la ACT te invita a normalizar el malestar. No te prometerá que los pensamientos negativos no van a volver a aparecer, pero si a que podrás seguir avanzando a pesar de ellos. Desde esta perspectiva consideran que esta manera de pensar baja la frustración y nos otorga mayor poder personal.
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Los valores como GPS de la vida: Una de las partes fundamentales de esta teoría es la de reconectar con lo que de verdad te importa. Se trata de vivir con sentido, guiándonos con una brújula personal a la hora de tomar decisiones y que estás estén acompañadas de una motivación real, incluso en momentos difíciles.
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Inconvenientes: Su práctica conlleva un nivel alto de compromiso y puede resultarte incómoda, porque te invita a sentir aquello que tú estabas tratando de evitar. No es tan estructurada como otras terapias por lo que, depende de que tipo persona seas, puede resultar algo desconcertante para ti.
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¿Cómo es una sesión?: Las sesiones se basan en el “aquí y ahora”, son prácticas y activas. Se usan metáforas, ejercicios vivenciales, diálogos internos, pero, sobre todo, acción. Trabajarás tratando de abrir un espacio interno para así conectar con tus valores y dar pequeños pasos hacia ellos.
En principio, suena bonito y bastante lógico que podamos ser capaces de aceptar lo incómodo y que no nos paralice. Pero puede que para algunas personas no sea la opción que más les convence.
¿Qué piensas tú? ¿Estás dispuestx a convivir también con lo negativo?