ADOLESCENCIA
A estas alturas seguro que ya has visto esta serie que ya se posiciona como una de las mejores de este año: “adolescencia”. y es que no solo es una maravilla a nivel audiovisual, sino que trata como pocas un tema tan delicado como la adolescencia.
Partiendo de un presunto asesinato a manos de un adolescente, navega por el mundo de las emociones, las relaciones, la comunicación, las redes sociales… de una forma tan veraz y crítica que es imposible que te deje indiferente…
Montaña rusa emocional: la serie nos muestra la intensidad con la que lxs adolescentes experimentan las emociones y la soledad emocional a la que se enfrentan. “A veces siento que estoy gritando, pero nadie me escucha”.
Relación con los iguales: la pertenencia al grupo de iguales es fundamental en la construcción de la identidad de una persona. las amistades pueden ser una gran fuente de apoyo, pero también de conflictos y decepciones. “A veces siento que estoy solo, incluso cuando estoy rodeado de gente”.
Las redes sociales: la historia refleja perfectamente la necesidad de validación a través de los likes y la dependencia emocional de la aceptación virtual. “Si nadie lo ve, ¿realmente pasó?”.
Abismo generacional: si hay algo que queda reflejado en la serie y que debería ser lo que más nos haga pensar, es la diferencia entre generaciones y como ese abismo entre adultos y adolescentes es, en muchas ocasiones, responsable de la falta de comunicación, que se achaca siempre a los más jóvenes. “No importa lo que diga, siempre creen que estoy exagerando”.
La presión y la autoexigencia: las exigencias académicas, familiares y sociales pueden acabar generando ansiedad y baja autoestima. Lxs adolescentes pueden llegar a agotarse emocionalmente de intentar cumplir con todo. “No sé quien soy, pero todos parecen esperar algo de mí”.
Salud mental: la serie visibiliza problemas de salud mental comunes entre los adolescentes como la ansiedad, la depresión o la autolesión. y de la misma forma, nos muestra el estigma entorno al tema y el temor al rechazo por estar mal. “Me gustaría apagar mi mente, aunque solo fuera por un momento”.
La culpa: la autocrítica y el dolor de los padres cuando se plantean si podían haber hecho algo más. El arrepentimiento y el deseo de haber brindado mayor apoyo y comprensión emocional a su hijo para que no hubiera tenido que vivir algo así. “Pensaba que lo estaba haciendo bien, pero ahora no estoy tan seguro”.
La serie, además de ser un reflejo brutal de la realidad de lxs adolescentes, invita a reflexionar sobre la importancia de estar cerca de ellxs, de comprender y escuchar para poder acompañar emocionalmente, algo fundamental para el futuro “mentalmente sano ” de lxs jóvenes.