Psicóloga Julia Gómez

DEPRESIÓN

Uno de los trastornos más conocidos, más diagnosticados y más normalizados. También uno de los términos que utilizamos más a la ligera. Estar deprimido va más a allá de tener una mala racha o estar triste.

No siempre tiene las características que esperamos y es por eso que sorprende a veces cuando alguien que no esperábamos sale a la luz con este diagnóstico. Hoy hablamos de depresión.

  1. ¿Qué es?:Este trastorno se caracteriza por un estado, que persiste en el tiempo, de tristeza, vacío o falta de interés. Este estado afecta a como la persona piensa, siente y actúa, por lo que se refleja en los diferentes ámbitos de su vida. No tiene porque haber una causa única, los factores que la provocan pueden ser múltiples. 

  2. Síntomas: Aunque pueden variar, hay algunos que son especialmente frecuentes: 

    • Tristeza
    • Pérdida de interés o placer por las cosas
    • Fatiga constante / Falta de energía
    • Fificultad para concentrarse
    • Alteraciones en el apetito
    • Pensamientos relacionados con la muerte

     

  3. Prevalencia: Aunque puede afectar de igual manera a todo tipo de personas, hay una serie de factores que aumentan el riesgo de sufrirla: antecedentes familiares o situaciones traumáticas. Se da con mayor frecuencia en mujeres y en contextos sociales más vulnerables.

  4. Vida diaria: Este trastorno afecta, como muchos otros, a todas las áreas de la vida de las personas: relaciones sociales, trabajo, ocio… todo se ve atravesado por la depresión. Estas personas tienden al aislamiento. Incluso las actividades más básicas de nuestro día a día pueden complicarse, y puede verse afectada también nuestra salud física. 

  5. Terapia: Muchas corrientes de la psicología se muestran efectivas en el tratamiento de la depresión. A pesar de que la psicoterapia ha demostrado ser muy útil, hay también una gran prescripción de fármacos, en ocasiones puede que no tan necesarios. La adaptación del tratamiento a cada persona es fundamental.

  6. Técnicas: Entre las técnicas más utilizadas están: la reestructuración cognitiva la activación conductual o estrategias para gestionar el malestar. Se trata de fomentar el autocuidado, el descanso y establecer rutinas, siendo el objetivo final mejorar la calidad de vida de estas personas paso a paso.

  7. Mitos y estigmas: En ocasiones tendemos a pensar que existe una falta de voluntad detrás de estás personas, que no es para tanto. Cuestionamos “qué tan grave” les ha sucedido para estar así. Tiramos de frases tópicas, y de poca ayuda, como: “anímate” o “ya se pasará”. Estar presentes y comprensivxs al lado de estas personas es la mejor ayuda que podemos ofrecer.

Son muchas las casuísticas que pueden dar lugar a la depresión y muchas las formas que esta puede adquirir.

Tener una visión más objetiva y sin prejuicios de un trastorno como este pude ayudarnos a estar al lado de las personas que lo viven acompañándolas desde la comprensión y el cariño que puedan necesitar.

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