INTERNAL FAMILY SISTEM (IFS)
¿Has pensado alguna vez que habitan en ti múltiples personalidades?
EL IFS es un modelo de terapia psicológica basado en la idea de que nuestra mente está compuesta por distintas «partes internas”, cada una con sus propios pensamientos, emociones y funciones. Su objetivo es armonizar estas partes y conectar con nuestro «Self», el núcleo de nuestra esencia.
Partes internas: esta teoría mantiene que dentro de nuestra psique conviven múltiples partes con diferentes funciones. Por una parte está el self (el yo esencial), por otra las heridas del pasado (exiliados) y por otra las partes que nos protegen e intentan mantener el equilibrio. (protectores: gestores y bomberos)
El self como líder: el Self es nuestro núcleo interno de calma, sabiduría y empatía. Cuando aprendemos a conectar con él, podemos guiar nuestras partes con comprensión en lugar de con lucha interna. Es la parte sabia que puede guiar y armonizar a las demás partes sin juzgarlas.
Las partes “malas”: aunque algunas partes puedan generar ansiedad, autocrítica o evitación, todas tienen una intención positiva. Entenderlas y trabajar con ellas nos permite sanar y transformar su energía.
Procesos internos: mediante el diálogo interno, la visualización y la exploración emocional, podemos identificar y liberar bloqueos. Esto ayuda a reducir el malestar y a generar una relación más sana con nosotrxs mismxs.
Cuando funciona: ha demostrado ser muy útil en personas que han vivido traumas; pero también en conflictos internos, ansiedad, depresión y problemas de autoestima. Se puede aplicar en el crecimiento personal y el desarrollo de la inteligencia emocional.
Evidencias: aunque es un teoría poco conocida para algunxs, tiene muchos estudios detrás que respaldan su efectividad en la regulación emocional y la sanación de traumas. Se usa en psicoterapia individual y ha sido adoptado por profesionales de la salud mental en todo el mundo.
Objetivo: armonía interna: IFS nos permite implicarnos de manera activa y compasiva en la reconciliación con nuestras partes. En lugar de reprimir o juzgar nuestras emociones, aprendemos a escucharlas y darles un espacio seguro.
¿Qué te parecería mantener un diálogo amable con cada una de esas partes que forman tu “yo”?
A través de ifs las personas consiguen reducir los “conflictos” entre las diferentes partes, y hacer que estas convivan con mayor equilibrio y armonía.