Psicóloga Julia Gómez

PSICOLOGÍA INTEGRATIVA

La psicología integrativa coge lo mejor de cada enfoque terapéutico y lo adapta a las necesidades de la persona. Igual que no utilizarías una llave inglesa para desenroscar un tornillo, ¿por qué no buscar la técnica que más pueda ayudarte entre todas las corrientes que forman la psicología?

  1. ¿Qué es?: es un enfoque psicológico que combina herramientas de diferentes corrientes: psicoanálisis, Gestalt, sistémica, cognitivo-conductual, etc. Por otra parte, esta teoría tiene en cuenta a la persona como un todo compuesto por: cuerpo, mente, emociones o espiritualidad.

  2. Técnicas: pueden utilizarse desde ejercicios de restructuración cognitiva, hasta visualizaciones guiadas, pasando por dramatizaciones gestálticas, respiración consciente o diferentes trabajos corporales. Lo importante es cómo se combinan las diferentes técnicas en función de las necesidades de la persona.

  3. Ámbitos de aplicación: esta corriente es especialmente útil cuando la persona necesita algo más que una mirada única. Pero, como el resto de corrientes, se ha demostrado eficaz en problemas de ansiedad, depresión, trauma, enfermedades crónicas, etc.

  4. Ventajas: su gran fortaleza radica en la flexibilidad que ofrece el/la terapeuta a la persona. No trabajan con moldes, se adaptan a la circunstancia específica y esto hace que el paciente sienta mayor comprensión y que el acompañamiento se ajuste específicamente a la etapa del proceso en el que se encuentra la persona. 

  5. Desventajas: si el/la terapeuta, no se encuentra bien formado en las diferentes técnicas, puede acabar aplicándolas de manera superficial. También podría darse una falta de coherencia si no hay un marco de referencia claro. La clave está entonces en la formación continua y en un buen criterio clínico.

  6. El cuerpo: desde la psicología integrativa se apuesta por escuchar al cuerpo. Se usa el movimiento o la respiración para reconectar con este y sanar heridas que pueden estar ancladas a nivel físico también. Escuchar las sensaciones corporales puede ayudarnos a expresar experiencias que se encuentran bloqueadas.

  7. El espíritu: esta corriente contempla también la dimensión espiritual como parte del todo que conforma al ser humano. Siempre desde el respeto por la diferentes creencias, acompañar a la persona a reconocer y explorar sus experiencias místicas o rituales, en caso de que formen parte de su ser. 

En principio, esta corriente parece la opción más lógica para trabajar en terapia. ¿Qué mejor que poder ofrecer todo el surtido de opciones a las personas que acuden a consulta? ¿Sería tu opción? ¿U optarías por alguien especializadx en una sola corriente?

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