REDES SOCIALES Y ANSIEDAD
¿Has pensado alguna vez cuanto tiempo pasas contemplando la vida de “lxs demás”?
Aunque todxs sabemos ya que las redes sociales solo muestran la cara bonita de la vida de las personas, esto no hace que exponernos de manera continuada a este tipo de contenido vaya poco a poco minando nuestra forma de pensar y de hablarnos.
Y a ti, ¿crees que te genera ansiedad cotillear la vida de los demás?
- La comparación constante: Las redes potencian una comparación constante que, además, es de tipo ascendente. Siempre nos vamos a medir con personas que parecen tener más éxito, son más guapas o tienen más recursos que nosotrxs. Esta sobreexposición diaria puede dar lugar a una baja autoestima y a la sensación de que siempre somos insuficientes.
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Distorsión de la realidad: Lo que vemos no siempre es la realidad de esas personas. Filtros, discursos muy aprendidos y, sobre todo, la selección de “mejores momentos” que mostrar. Esto se traduce en sesos perceptivos que nos llevan a creer que todxs viven mejor, de lo que en la realidad ocurre.
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Ansiedad anticipatoria: La continua sensación de que deberíamos lograr lo mismo que las personas a las que vemos diariamente, activa mecanismos de anticipación constante: lo que falta, lo que no he conseguido, quedarme atrás. Esto genera un estado de alerta continuo y un malestar que, aunque no seamos conscientes, se va cronificando.
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Impacto en la autoimagen: Ver siempre cuerpos perfectos y caras modeladas a base de bisturí, influye y distorsiona en la forma en la que nos vemos. Esto genera una disonancia entre lo que somos y “lo que deberíamos ser”. Si todas esas personas son: jóvenes, guapas, delgadas pero con curvas, musculadas… ¿Por qué no tendrías que serlo tú también?
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Refuerzo intermitente: ¿Qué mayor refuerzo positivo puede haber que los “likes” y los comentarios? Este círculo vicioso de aprobación externa, nos mantiene constantemente conectados en busca de ese reconocimiento social del que depende, en parte, nuestra estabilidad emocional, y ¿qué pasa si eso para?
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Pérdida de presencia: Estar siempre proyectados en el espacio virtual, hace que perdamos presencia en la realidad que nos rodea. Más pendientes de consumir vidas ajenas que de la nuestra o la de lxs que nos rodean. Muy lejos del “aquí y ahora” que promueven terapias como la humanista.
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Ansiedad colectiva: Y claro, como siempre, no eres solo tú. No es un problema solo tuyo. Es algo a lo que todxs estamos expuestos y que crea esa sensación de ansiedad compartida, esa presión cultural hacia “lo ideal”. Todo esto determina cuales son los modelos de éxito y las expectativas que debemos tener. Te dicen quién debes “llegar a ser”.
¿Has sentido ansiedad alguna vez por no poder llegar a un sitio, a una posición, a una vida que nunca consigues alcanzar?
Es importante que seamos capaces de consumir en RRSS con una mirada crítica y realista si queremos mantener nuestro equilibrio emocional. Desconéctate de vez en cuando y mira a tu alrededor, encontraras mucha más verdad que al otro lado de la pantalla.